TÉRMINOS Y PALABRAS SINGULARES EN EL CULTIVO DEL OLIVO

por | Nov 21, 2019 | Curiosidades, General, Historia | 0 Comentarios

 

Es habitual cuando iniciamos conversaciones con agricultores o personas nacidas en la Provincia de Jaén, que aparezcan términos específicos con los que referirse a una acción en el cultivo, utensilios u otros aspectos. En definitiva, jerga local sobre el olivar. Vamos a intentar definir y detallar algunos de ellos en el siguiente post a modo de curiosidad:

Lo primero, es reflejar que en la Provincia de Jaén, el nombre que recibe el árbol es oliva, siendo el olivo de pocos años la estaca,
estaquilla o plantón. Respecto a los términos para referirse a las distintas partes del olivo tenemos: el pie del olivo, como tronco o base, y la copa, cobollo o cogollo para la zona de masa foliar. También es común que a las ramas se les denomine harapos o haraperas o
haldares, y las palabras costeras, costeros o reviejos son usadas para referirse a las ramas viejas. Y a la parte interior del olivo se le denomina como senos, entresenos o centros. Y por último a las raíces se les llaman raigones, barbas, pelos, trama o
raigambre.

En cuanto a las flores, la yema que muestran los tallos se denomina espiguilla, trama, manecilla, o muestra. Posteriormente de la yema surge el botón floral denominado comúnmente cañamón y al polen le llamamos azufre o canario, por su color amarillento del polen.Tras la floración tendremos la cuajá o cuaje de la aceituna. Una vez formada la aceituna, a la pulpa se le llama carne y la piel pellejo u hollejo. 

Por otro lado, respecto a su plantación, a la acción de la apertura de los hoyos se le denomina abrir hoyos, hoyar o ahoyar. Teniendo en cuenta la forma en la que se plantan alineadas, a estas lineas de olivos se les llama hiladas, hilos, hilá o linio. Y a la agrupación de las misma se les llama camada o clara. Además, el espacio cuadrado existente entre cuatro olivos se le llama marco de plantación o cuadro.

Hablando de plantación, hay algunos estadíos del ciclo del olivo dignos de nombrar. En primavera, el olivo echa los nuevos brotes, para lo que usamos el término arrojar o estar en savia. Otro punto interesante son los brotes que aparecen en la base del tronco y que hay que podar: pestuga, bestuga, mamón, chupón, vareta, retallo o espiguilla y todas se refieren al hecho de consumir recursos del árbol sin producir nada. Obviamente, a su poda se le denomina: mamonar, esvaretar, eschuponar, chuponar o espestugar. Si la poda es mayor, se le llama limpiar, realzar, entresacar, clarear o aclarar.

Una vez cuajado el fruto y listo para recolectar, decimos que en función de la cantidad de aceitunas, si es mucha, que está cargá, está doblá, o partía y por el contrario si tiene muy poca aceituna, es que está pinta, clarilla o floja. A  la recogida de la aceituna de mesa, se le denomina verdeo, o aceituna de agua. Y ya entrados en la campaña de recolección, a los diferentes aperos o utensilios se les denomina de diferentes formas. Mantos, mantones, fardo, rondal, baleón y lienzo para la tela que recoge las aceitunas en el suelo. A los palos que golpean las ramas se les llama garrote, piqueta o palillo, o comúnmente, varas. También se usan espuertas y esportillas.

Respecto a los roles y personas que trabajan, se le denomina al capataz de la cuadrilla manijero, aperaor o güiyorro, si es el dueño.  El resto son aceituneros como vareaores y recogeores. Estos trabajadores llevan un recipiente para el almuerzo como es el hato, merendaero, capacha, barja o talega. Y por último al finalizar la campaña, al último día donde es costumbre que el capataz invite, se le denomina el remate o botifuera.

En definitiva, conjunto de términos que bien recuerda a un pequeño dialecto y que es necesario conocer para no perderse en conversaciones con olivareros jiennenses.

 

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